All for Joomla All for Webmasters
FTC reafirmó la paz y la unión en Venezuela

Caracas, 01 de mayo de 2017.- En el marco del cierre del Festival de Teatro a Caracas 2017 el cual culminó con broche de oro en cada una de las plazas, comunidades y teatros de la ciudad, donde se contó con la asistencia de más de 6000 artistas venezolanos y 3000 artistas internacionales, el presidente de Fundarte Freddy Ñáñez se mostró alegre y satisfecho por el logro de tal celebración a pesar de las adversidades dificultades.

 

Con expresión de gratitud y felicitaciones para los trabajadores y trabajadoras de Venezuela comenzó la rueda de prensa en la que Ñáñez de forma sincera valoró el esfuerzo particular de todos los escritores, pintores, actores, músicos y todos aquellos que con la cultura producen riquezas no solamente intangibles sino reales e importantes.

Esta sexta edición del Festival de Teatro de Caracas 'Vernos el sur', "tiene un valor cualitativo no solo en cuanto al desarrollo que se admiró durante estos diez días, sino lo que significo simbólicamente en cuanto al mensaje de paz, unión y dialogo que ofrecieron los venezolanos que asistieron a este festival", opinó el presidente de Fundarte.

Significativamente el desarrollo del festival fue un éxito, que generó impacto focal a pesar de haberse realizado en momentos donde el clima de ciertas partes de la ciudad se mantenía tenso, "que este festival haya transcurrido, es un lujo, que todos los internacionales hayan asistido a pesar de todas las imágenes que circulaban en el mundo sobre la situación de Venezuela es una victoria para la diplomacia de paz del país", reflexionó orgullosamente.

En esta oportunidad el festival estuvo acompañado de representantes que vinieron de los principales festivales latinoamericanos y europeos del país, con más de 25 programadores quienes brindaron un mercado de artes con propuestas y enseñanzas respecto a las artes escénicas.

Con 75 mil butacas disponibles en los teatros de la gran Caracas, una programación dispuesta para todos los venezolanos, un eje infantil abierto para el encuentro de todas las familias, y un mercado de artes con 171 rondas de negocios, se mantuvo durante diez días consecutivos el festival que llenó de alegría a los venezolanos.

"Todo se llevó a cabo al 100%, tuvimos una pequeña parte que se autoexcluyó y una mayoría que quiso cubrir los espacios vacíos, muchos se sumaron espontáneamente para llevar alegría y color", enunció Ñáñez, quien recordó que esto debe de llenar de alegría al país,  titulando la asistencia de todos los espectadores como un acto de valentía en contra de quienes no quieren la paz.

"Esto nos hace optimistas, cada persona que ocupó cada butaca, plaza, urbanismo, parque de este hecho artístico hicieron parte al favor de la paz y el dialogo y reafirmaron la alegría que asiste al espíritu de los venezolanos", agregó. 

Durante el FTC la masiva asistencia fue de diversas personas que piensan de una u otra manera, donde todos optaron por convivir. "El teatro, de todas las artes es el que genera comunidad, porque enseña a afirmar el conflicto como parte de nuestra vida y esto aspira a las mejoras de los mismos", comentó.

Dentro de la programación de este y todos los festivales de la capital, lo que se quiere es que sea entendido como un espacio de ejercicio para el dialogo, la unión, gozo estético y el encuentro, así como también es un canal que abre las posibilidades al crecimiento personal y profesional, como el de este año donde las escenografías de todos los elencos internacionales se fabricaron con manufactura nacional.

En conclusión, el Festival de Teatro de Caracas contabilizó más de 750 mil personas, 6 mil artistas nacionales, 3 mil artistitas internacionales, 171 juntas de negocio, superando así las cifras del festival del año anterior.

"A partir de mañana comenzamos a trabajar en las próximos programas que tiene la alcaldía y en el Festival de Teatro de Caracas, el cual definitivamente ha escrito una página importante que tiene que ver con la convivencia de los venezolanos", finalizó Ñáñez.

Texto: Katherine Rodríguez / Fotos: Jacobo Méndez